
Desde la familia Adams sabia que dentro de mi nada seria igual, descubrí con beneplácito que seria alternativo incluso en gustos de mujeres.
Paso por alto, a las weras despampanantes de 2 metros con grandes senos y culos perfectos. Las veo igual merecen una puñeta pero no son mi máximo. De mas niño, hablo de 6 a 8 años, gustaba de ver a Yuri (si me gustaba y cual es el pedo, cuando era puta y antes de volverse cristiana rehabilitada) mi afición por las weras me la inculcaba mi padre sin lugar a dudas.
